La gente, cuando pasa por un mal momento suele llamarlo mala racha, o bache. Yo prefiero llamar a esos momentos grietas. Es diferente. Bastante.
Una grieta es una abertura larga y estrecha producto de la separación de dos materiales. No nos damos cuenta del camino que recorremos mientras existimos, es lineal, totalmente lineal, el eterno retorno es una ilusión, además negativa. El eterno retorno se produce cuando caes en la grieta, no te das cuenta, la ocultas, te aíslas y alienas, y vuelves al pasado, haces lo mismo de siempre, sigues el mismo camino…así que vuelves a caer en la grieta. Es triste y puede llevar a la desesperación.
Otras personas, lo hacen de forma consciente, caen en la grieta, se dan cuenta de que es una autentica y jodida mierda, y salen, luchan por salir y por volver a tener la vida que llevaban, da igual que no fuera maravillosa, se empeñan en rescatar algo que, como es de esperar, lleva de nuevo a esa grieta, el horrible vacío, caer en el fondo.
Muchos se quedan dentro, en la comodidad de la mala rutina descendiente, pensando que, algún día saldrán, pero desconocen que dejarse caer no es una opción, es la grieta que hace que te subleves, que te hunde, no te das cuenta, pero no podrás salir.
Y luego está el último caso, el imposible, el del superhombre, salir al otro lado de la grieta, a lo desconocido, a la vida que no quieres, la que se deshace, la que no es tuya porque no la has cosechado, porque no has querido ir ahí, porque no es tu decisión, porque simplemente no es tu mundo. El desarraigo, esa especie de adjetivo del romanticismo que no está vinculado a ningún tipo de visionarios o tonterías de esas, no, el desarraigo es dolor, injusticia, abandono, desesperanza, es lo despreciable.
….¿para qué vivir una vida que no quieres vivir? ¿para qué existir si no vives?
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