(yeah,
yeah, Black&White, el blog, hermano,
2014, el momento del
cambio .
nos echabas de menos man,
yeah)
Ella negra como el
carbón trajo blanca paz a mi corazón.
Cuando me hablaba me sentía como si fumase verde ,
con ojos rojos de recorrer la pantalla cada día.
Con su letra morada me encontró en las tardes perdidas
activando mi materia gris, una luz brillante que aún guía.
La mejores cosas ocurren por casualidad
pero con el paso del tiempo nos hemos ido convirtiendo
en algo perfecto, perpetuo, a veces con un toque siniestro.
Sin desmerecerlo, creo que mejor se nos queda pequeño.
(Y es que)
Cualquier imposible estamos cansados de hacerlo
ridiculizamos tu nivel a pesar de tu presupuesto.
Y es que si la vida es
para nosotros un juego
es porque nos jugamos la vida en cada reto.
Tú crees que el universo se mueve y conspira
cuando realmente ante nosotros hinca sus rodillas.
Y claro que no es tu culpa chico,
pues todo es cuestión de perspectiva
y jamás tus ojos
miraron tan arriba.
Y yo no me meto en tu forma de buscar reconocimiento
pero lo cierto,
es que fuiste a su
despacho dispuesto .
Después tu queja
tuiteabas mientras te limpiabas,
¿solo dos décimas? Uff,
lo siento por tu pareja.
Estás feliz pisando a los que pasaste, te pasaron y a los que ni pasaban.
Y aunque nada me
importe
mientras los míos estén a salvo. Te prometo,
que cuando llegue a alcanzarte ,
con tu cuello crearé recreándome verdaderas obras de arte.
Crucé el punto de no retorno donde no cabe compensación
a todo lo que rechazamos, a lo que se nos negó.
Me darán igual las consecuencias, en tu agenda tienes mi
planificación.
Ayer confirmé mi asistencia al club de los 27, tienes una
copia en tu buzón.
(Paz hermano)