Hacía calor y hasta
el asfalto se reía de ellos jugando con espejismos que hacían creer que habían
llegado a su destino, el horizonte los invitaba a avanzar un par de metros más,
guardándose para sí mismo el secreto por el cual habían llegado tan lejos.
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No debimos hacerlo. – Insinuó Mrs
Robinson mientras cargaba con la mitad del cuerpo.
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No tuvimos alternativa. –
Respondió el Profesor X arrastrando la otra mitad. – Quizás no era necesario
que la partieras en dos, bastaba con degollarla.
Ella no contestó y
decidió seguir caminando. Tardaron un par de horas en llegar a la cabaña.
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Ya no tenemos que escondernos,
hemos cometido el crimen, nuestros intentos por ocultarlo serán en vano, ya
somos libres. Culpables, pero libres. – Dijo el Profesor mientras incineraba la
mitad del cuerpo.
A ella no le
quedaba del todo claro qué tipo de libertad manejarían a partir de ahora,
probablemente las condiciones de posibilidad de que su situación cambiara habían
sido asesinadas del mismo modo que la víctima, partidas en dos.
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No hemos llegado hasta el final. Queda
mucho camino por recorrer, Tony sigue vivo. – Dijo Mrs Robinson sirviendo dos
copas de Whisky.
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¿Qué tenemos entonces? ¿Qué hemos
ganado?
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Sobrevivir un día más.