
... el justo exultara al ver la venganza, y sus pies lavara en la sangre del impío.
(Salmos 58:11)
Justicia, venganza, castigo…merecer o no merecer algo…no se cuando se empezó a hablar de todas estas cosas la verdad, no quiero señalar ni malmeter, pero haber quemado la biblia en su momento hubiera proporcionado muchísima felicidad…¿Dónde está el utilitarismo cuando se le necesita?
Vereis….hoy venia decidida a escribir en el blog y desatar mi ira contra aquellos que me han arrebatado mis impulsos vitales más importantes: la filosofia y la vida (la vida en un sentido metafórico…las ganas de vivir más bien, las ganas de amar la vida).
Me han quitado mi dios, y también me han quitado mis sagradas escrituras (mi amado Friedrich) y venía con ganas de cargarme todo, pero no he podido.
Porque cuando he llegado, he cogido la biblia y me he puesto a leer citas que tenía señaladas, hace poco que me la terminé y algunas cosas me ponían en vello de punta….y entonces leí el libro de los jueces, porque yo quería justicia, porque llegué a casa queriendola!
Y tenía señalada una cita que mi mente habia olvidado, en resumen era que unos desgraciados, porque no tienen otro nombre, llegaban a la puerta de otro desgraciado, porque tampoco tiene otro nombre, para asaltarlo, y éste dijo: NO ME HAGAIS NADA! Y a cambio, os saco a mi hija virgen para que hagais con ella lo que querais….los desgraciados asaltantes pasaron de lo que el viejo desgraciado les dijo, entraron y sacaron a una de las concubinas del viejo desgraciado….y cuentan en la biblia que la violaron durante toda la noche, hasta el amanecer, y luego ella fue a casa del marido….que le dijo: LEVANTATE….la chica no pudo levantarse…entonces el marido la descuartizó en 12 trozos y los repartió por Israel para que la gente lo viera, y voy a citar textualmente lo que dijo dios al respecto:
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No obstante me he quedado pensando…¿en serio?....¿qué hay que reflexionar en ese caso? O en cualquier otro…¿Qué hay que pensar exactamente?...en serio, ¿HAY QUE PENSAR?
Entonces he recordado las ultimas palabras de una de las pocas novelas que merece de verdad la pena: LA SEÑORA DALLOWAY, dice:
¿Qué importancia tiene el cerebro comparado con el corazón?...
Y he parado de pensar…porque yo no me quiero morir diciendo: he pensado, y he reflexionado y me he vengado….quiero morir y quiero decir: he amado, he sentido y he perdonado.
Puede que la justicia no exista, pero la injusticia me consta que si que existe y contra eso, mejor que el karma organizador, mejor que todo brazo de ley divino nos tenemos a nosotros mismos, tenemos la humanidad y yo aún creo en la virtud.
Y para despedirme me quedo con un trozo de la señora Dalloway:
- Cuando desesperaba de las relaciones humanas (las personas eran tan difíciles), con frecuencia se iba al jardín y sus flores le proporcionaban una paz que hombres y mujeres nunca le habían dado. A él no; no le gustaban las coles, prefería las personas, dijo Peter.
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