
En nuestra cabeza todos nos hacemos multitud de preguntas. Diariamente, preguntas que bailan de lo cotidiano a lo excepcional, desde el detalle al conjunto. Algunas de esas preguntas resuenan mas veces que otras.
Tengo la teoría, que la inteligencia de cada persona, en parte se puede medir por el tipo de preguntas que mas uno se repite o por la pregunta que jamás dejará de preguntarse uno.
Pues bien, aplicándome mi propia teoría, he llegado a la siguiente al siguiente razonamiento: algo falla.
Hay una pregunta que me repito diariamente varias veces, casi siempre tardo en hallar la respuesta, aunque casi siempre sea la misma: si fuese unas gafas, ¿dónde me escondería de mi mismo?. Pienso que hasta ahí todo no sería grave, si la siguiente pregunta no fuese: ¿dónde están mis pantalones?
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